La regeneración natural en selvas secundarias de America Latina y su papel en la mitigación al cambio climático

La regeneración natural en selvas secundarias de América Latina y su papel en la mitigación al cambio climático

Fecha 14-Mayo-2016

Un estudio realizado en 43 regiones de América Latina por 60 científicos, muestra el papel que juega la regeneración natural de los bosques tropicales secundarios en la captura de carbono, una medida de mitigación de bajo costo y gran impacto. Brindando herramientas útiles para la elaboración de planes de mitigación para diferentes países.

El cambio climático es una de las principales preocupaciones a nivel planetario, los esfuerzos por su mitigación urgentes. Por ello resultan muy importantes estudios científicos que nos brinden pistas y alternativas para buscar estrategias tanto nacionales como internacionales en conjunto. Desde hace tiempo los científicos dedicados a este tema han reconocido  la importancia que tiene la conservación de los bosques, para el secuestro del dióxido de carbono atmosférico. Sin embargo, ha faltado información detallada para hacer estimaciones sobre potencial que tienen en particular las selvas secundarias para secuestrarlo y almacenarlo.

El pasado 13 de mayo fue publicado en la revista Science Advances un trabajo para América Latina, realizado en 43 regiones por 60 científicos (incluyendo miembros de tres instituciones nacionales: la UNAM, Ecosur y CICY), que nos brinda algunas respuestas. Este nuevo artículo hace predicciones sobre la cantidad de carbono que pueden capturar los bosques tropicales secundarios en América Latina. Los bosques tropicales secundarios son aquellos que después de ser talados vuelven a regenerarse de manera natural. El estudio produjo un modelo que permite el desarrollo de escenarios futuros, así como mapas que facilitan la identificación de áreas para la recuperación de selvas, que pueden ser útiles en la elaboración de planes de mitigación para diferentes países.

Las selvas de América Latina, son deforestadas para ser transformadas principalmente en campos ganaderos, al cortar los majestuosos árboles selváticos se libera una gran cantidad de carbono a la atmósfera contribuyendo al cambio climático, además se pierden estos mismos árboles encargados de absorber y almacenar el carbono en sus tejidos, limpiando el aire de forma natural, contrarrestando las emisiones de carbono generadas por actividades antropogénicas como la quema de combustibles fósiles.

Robin Chazdon  autora principal del artículo e investigadora de la Universidad de Coneccticut, Estados Unidos, indicó que el objetivo de este trabajo fue “calcular la cantidad y extensión espacial de los bosques secundarios en las zonas tropicales de América Latina y modelar la capacidad que tienen dichos bosques de acumular carbono durante los próximos cuarenta años.” Los escenarios de este trabajo consideraron no poner en riesgo la suficiencia alimentaria, ni la subsistencia de agricultores y ganaderos. Este estudio multinacional encontró que los bosques secundarios abarcan más de 2.4 millones de kilómetros cuadrados, y su regeneración sirve para almacenar activamente carbono.  Brasil, Colombia, México y Venezuela,  son los cuatro países que más aportan  con un 95% a la captura de carbono, acorde a los resultados de esta investigación.

Este estudio provee un mapa con la edad y  el potencial de almacenamiento de carbono en bosques de 1 a 60 años, así como un  modelo de proyección a cuarenta años: de 2008-2048 a lo largo de América Latina con una resolución de 500 metros. Patricia Balvanera  investigadora del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas (IIES) de la UNAM y coautora del trabajo, mencionó que “México tiene en total 145 mil kilómetros cuadrados de selvas secundarias, respecto a 55 mil kilómetros cuadrados de bosques conservados, 58 mil kilómetros cuadrados de pastos y 94 mil kilómetros cuadrados de cultivos “acorde a lo encontrado en el estudio, de allí la importancia de poner atención en los bosques secundarios nacionales que abarcan todas nuestras selvas desde la península de Yucatán, Veracruz y gran parte del pacífico. “Los escenarios futuros que modeló este trabajo pueden funcionar para guiar las políticas de mitigación a nivel nacional” señaló la investigadora.

Por su parte Miguel Martínez Ramos, investigador el IIES UNAM apuntó que “Este trabajo encontró que la región de América Latina podría capturar 8.48 Pg C (petagramos de carbono,  que equivale a mil billones de unidades), lo que corresponde a una recaptura total de 31.09 Pg C, esto equivale al total de las emisiones de carbono de procesos industriales y uso de combustibles fósiles que emitió toda América Latina y el Caribe de 1993 al 2014”.

Los resultados de esta investigación sugieren que si se permiten los procesos naturales de regeneración en los bosques tropicales secundarios de América Latina, se genera un proceso de mitigación al cambio climático que no requiere de una inversión en reforestación o mantenimiento de los bosques. Esto además puede traer otros beneficios ambientales como son la regulación hidrológica,  conservación de la biodiversidad y la provisión de productos forestales no maderables para las poblaciones locales. De manera que los bosques tropicales secundarios pueden jugar un papel que no había sido considerado antes en la mitigación al cambio climático global.

Puntos relevantes de la investigación:

Objetivos: 

  • Estimar y modelar áreas de bosques tropicales secundarios de 1 a 20 años y de 20 a 60 años en América Latina
  • Realizar una proyección a 40 años del almacenamiento que realizan estos bosques por país, asumiendo que los árboles sobrevivirán y se regenerarán.

Principales Resultados 

  • Los bosques secundarios en el 2008 almacenaron 18.3% de carbono y los bosques maduros 65.1 %
  • El estudio provee un mapa con la edad respectiva de cada bosque, el potencial de almacenamiento para bosques de 1 a 60 años así como un modelo de 40 años (2008-2048) con una resolución de 500metros
  • Los 4 países que aportan con un 95% de la captura de carbono son Brasil, México, Colombia y Venezuela.
  • El modelo muestra, asumiendo que se conserven los bosques secundarios en la región, que en cuarenta años, serían capaces de capturar el carbono equivalente a las emisiones de carbono de procesos industriales y uso de combustibles fósiles que emitió toda América Latina y el Caribe entre 1993 y  el 2014

Contribuciones: 

  • No existía antes información disponible a nivel de país, ni de biomas forestales, ni por intervalos de tiempo. Este trabajo puede ser utilizado entonces por país para la Convención de Cambio Climático de las Naciones Unidas.
  • El permitir la regeneración natural en las selvas no requiere de una inversión en reforestación o mantenimiento de los bosques.
  • Esta regeneración de las selvas además de mitigar el cambio climático, tiene  otros beneficios como la regulación hidrológica, hábitats y corredores para conservar la biodiversidad y la provisión de productos forestales no maderables para las poblaciones locales.

La liga al artículo 

Los bosques jóvenes pueden ayudar al cambio climático

http://www.sciencemag.org/news/2016/05/even-young-rainforests-can-help-save-climate

Contacto: 

Comunicación: Leonor Solís Rojas: lsolis@cieco.unam.mx, lsolis@iies.unam.mx

Unidad de Comunicación y Educación Ambiental

Dra. Patricia Balvanera: pbalvanera@cieco.unam.mx

Biodiversidad y Bienestar Humano

Dr. Miguel Martínez Ramos: mmartinez@cieco.unam.mx

Ecología y Manejo de Bosques Tropicales

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